Mens sana… mens liberalis

Educación y Sanidad, con mayúscula. Estos dos ámbitos siguen considerándose la base de lo que, en esta parte del mundo capitalista civilizado y desarrollado, llamamos Estado o “Sociedad del Bienestar”. No es de extrañar, por lo tanto, que su transformación, gestión y sostenibilidad sea cuestión, nunca mejor dicho, de Estado; y que sufran especialmente el impacto de unas infotecnologías que tienen ya poco de “nuevas”.

Cuando pensamos en la Sanidad, con mayúscula, y la Tecnología no podemos evitar pensar en el fabuloso desarrollo que sufrido en la última década lo que conocemos como eHealth, en todas sus vertientes: equipos avanzados de diagnosis e intervención, imagen médica, prótesis y biónica, electrónica indumentaria para la monitorización y el seguimiento domiciliario de pacientes, telemedicina, sistemas personales de salud (Personal Health Systems), etc.

Strategic Intelligence Monitor on Personal Health Systems (SIMPHS): Market Structure and Innovation Dynamics

Pensando en la realidad de la Red, plagada de nubes, redes y móviles inteligentes, encontramos, en la dimensión “social” de la “Salud 2.0” una cantidad y variedad considerables de aplicaciones dirigidas a la prevención, la promoción de hábitos saludables o el envejecimiento activo. Aplicaciones que han alimentado el desarrollo de corrientes como la medicina basada en la evidencia o mostrando su eficacia en la elaboración de procedimientos para mejorar la conciliación de la medicación.

Existen cada vez más ejemplos de comunidades de profesionales de la salud que se apoyan en las redes sociales más populares o aplicaciones más o menos creativas de nuestros smartphones para la personalización de la relación con el paciente o el seguimiento de parámetros médicos básicos.

Instant Rate App

En lo que se refiere a la Educación, no cabe duda de que la realidad de nuestro mundo hiperconectado ha superado las promesas de un eLearning que parece haber trascendido, incluso, el apelativo “dos-punto-cero” que imponía la retórica informática del cambio de versión hace ya casi dos lustros.

El impacto diferencial y progresivo que ha producido la introducción de los elementos propios de ese mundo en los distintos niveles educativos ha provocado que se cuestionen los elementos básicos de nuestros tradicionales modelos educativos. Aun así seguimos explotando un sistema que se apoya en el convencimiento de que debemos disponer de un número suficiente de ciudadanos “conformes” que mantengan la maquinaria socioeconómica en funcionamiento.

Más allá del concepto de aula virtual, se trabaja hoy en entornos híbridos (on/offline) que consideran un aula extendida (o expandida) gracias a Internet y al móvil. El propio concepto de “curso” ha trascendido hoy su tradicional definición sobre la base de la programación temporal para la entrega de un determinado conjunto de contenidos. De la misma manera, los procesos de evaluación, acreditación o certificación se comienzan a trasladar al ámbito virtual, introduciendo mecanismos basados en comunidad que incorporan ciertas mecánicas propias del juegocomo por ejemplo los ‘badges’, que ya utiliza la P2P University y que ha exportado sobre una plataforma técnica abierta para su uso generalizado.

La explosión retórica que ha vivido el ámbito educativo ha dado lugar a la recuperación de innumerables lugares comunes -bajo términos que se han tomado prestados a la actualidad tecnológica y a la iconografía cultural propia de la modernidad de Internet-, con éxito desigual: blended learning, flip teaching, ubiquitous learning, mobile learning, networked learning, peer learning, edupunkcrowdlearning, etc.

Bajo esas metáforas podemos descubrir cómo un escenario basado casi exclusivamente en el desarrollo de elementos técnicos, como los sistemas institucionales para la gestión del aprendizaje (Learning Management Systems, LMS) o las pizarras electrónicas, ha dado lugar a la experimentación con conceptos de mayor alcance. Es el caso de los entornos (o redes) personales de aprendizaje (Personal Learning Environments/Networks, PLE/N); o lo que hoy se ha popularizado como cursos online masivos y abiertos (Massive Open Online Courses, MOOC), dados a conocer por las experiencias pioneras de CourseraUdacity, dos spinoff surgidas en Stanford, o EdX, proyecto liderado por el MIT, cuyos pasos sigue, a iniciativa de Fundación CSEV, la red unX.

unX

La educación y la formación para el desarrollo y la consolidación de capacidades y habilidades profesionales se ha convertido en un refugio natural en plena crisis socioeconómica, lo cual ha dado alas a iniciativas emprendedoras en este ámbito: siguiendo la estela de iniciativas como Skillshare, surgía en España Floqq, una plataforma intermediadora para facilitar el intercambio mutuo en la Red de esas capacidades, con un requisito de empleabilidad inmediato que persigue el objetivo de  #Paro0.

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