La lucha contra el SPAM

El SPAM o correo basura es una de las principales molestias para los usuarios de los servicios de correo electrónico a nivel mundial. Se denomina con este nombre a todo tipo de comunicación, habitualmente de tipo publicitario, enviados en grandes cantidades (incluso masivas) que perjudican de alguna o varias maneras al receptor.

Mucha gente se pregunta dónde se encuentra el negocio en este tipo de actividades. Todo se reduce a la estadística: de 1.000.000 de mails SPAM enviados, unos 15 obtienen respuesta satisfactoria para el spammer, según Carlos Ticó de la firma Serena Mail, una empresa de seguridad informática la cual estudia y combate este fenómeno desde 1997.

Es un índice que en un primer momento parece pequeño; sin embargo, teniendo en cuenta que muchos de estos correos los bloquean los filtros antispam, el índice de respuesta es mayor. De todas formas, supone un beneficio económico para el spammer ya que el envío de esta cantidad de correos electrónicos tiene unos costes muy reducidos haciendo el negocio rentable.

Para generar tal cantidad de correos se desarrollan virus informáticos que infectan computadoras y las convierten en emisoras de SPAM. En estos momentos un gran porcentaje del tráfico que circula por la red es SPAM.

Se han tomado algunas medidas tales como desconectar de la red grandes datacenters como McColo Corp. que generaban grandes cantidades de estos correos (algunos expertos indican que hasta un 75% de todo este tipo de correos) o incluso de bloquear los servidores de correo en conexiones ADSL. Sin embargo, ninguna de estas medidas ha resultado efectiva para combatir este problema que nos sigue persiguiendo día a día.

El ingenio siempre va un paso más allá de las técnicas de protección. Una de las medidas más efectivas contra los sistemas automáticos de envíos de correos, comentarios, registros en páginas web, etc. fueron los CAPTCHAS.
La palabra Captcha es el acrónimo de Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart (Prueba de Turing pública y automática para diferenciar a máquinas y humanos). Se trata de una prueba desafío-respuesta utilizada en computación para determinar cuándo el usuario es o no humano.

Algunos de estos Captchas han presentado grandes dificultades a los spammers para ser superados; el caso de Google es uno de ellos. Es difícil que un filtro antispam ponga a gMail en su lista de negra, de ahí el interés de los spammers en conseguir descifrarlo. Sin embargo, si programar el algoritmo que lo resuelve puede resultar algo complicado, lo mejor es tirar por el camino de la lógica: si los sistemas están hechos para que personas humanas lo superen sin dificultad, ¿por qué no usar a personas humanas para saltarse los captchas? Ya hay servicios que ofertan 1000 captchas descifrados por el precio de 1$

Llegando a estos extremos, ¿cómo será posible protegernos en los próximos años frente al SPAM?

Twitter Digg Delicious Stumbleupon Technorati Facebook Email

No hay comentarios aún... ¡Se el primero en dejar una respuesta!

Dejar un Comentario